Si trabajas con drones y el encargo ya no cabe en la categoría abierta, tarde o temprano aparecen dos siglas: STS-01 y STS-02. Son los dos escenarios estándar europeos, y casi todo el que llega hasta aquí se hace la misma pregunta: ¿cuál de los dos me hace falta?
La respuesta corta depende de dos cosas: si vas a tener el dron siempre a la vista y si vuelas cerca de zonas habitadas. La larga es este artículo, que explica qué permite cada escenario, qué le pide al piloto, al dron y al operador, y cómo se elige sin pagar formación que no vas a usar.
Si lo que buscas es material para estudiar, lo tienes en el temario de STS-01 y STS-02 en PDF, que es gratuito. Aquí vamos a la decisión que va antes del estudio: para qué sirve cada uno.
¿No sabes aún cuál de los dos te toca?
Cuéntanos qué trabajos quieres hacer y te decimos si te basta con uno o necesitas los dos. El curso de certificaciones STS prepara ambos escenarios.
Índice de contenidos
ToggleQué es un escenario estándar y por qué existe
El marco europeo, el Reglamento de Ejecución (UE) 2019/947, reparte las operaciones con drones en tres categorías: abierta, específica y certificada. La abierta es la de bajo riesgo y no pide trámites de operación. En cuanto el trabajo exige algo que la abierta no permite —acercarse a gente, volar sin ver el dron, usar equipos más pesados—, se entra en la categoría específica, y ahí la regla general es pedir una autorización operacional con su evaluación de riesgos.
Los escenarios estándar son el atajo. Describen operaciones cuyo riesgo ya se evaluó al redactar la norma, de modo que el operador no pide autorización: presenta una declaración ante AESA. Según EASA, en cuanto la autoridad confirma que la ha recibido y que está completa, se puede empezar a operar. Los dos escenarios están en el Apéndice 1 del Reglamento 2019/947 (los introdujo el Reglamento de Ejecución (UE) 2020/639) y se pueden declarar desde el 1 de enero de 2024.
El precio del atajo es la rigidez. El escenario cubre exactamente lo que describe y nada más. Si una sola condición de tu operación se sale del guion, ya no estás en STS y vuelves a la autorización.
STS-01: con el dron a la vista y en entorno poblado
Es el escenario de las operaciones urbanas y las que se hacen cerca de gente. Sus condiciones principales:
- Vuelo siempre en alcance visual (VLOS): el piloto ve el dron en todo momento.
- Altura máxima de 120 metros.
- Sobre una zona terrestre controlada, que es el área en la que el operador puede garantizar que solo hay personas implicadas en la operación.
- Esa zona puede estar en un entorno poblado: es lo que lo diferencia del otro escenario.
- Con un dron de clase C5: masa máxima al despegue de hasta 25 kg y dimensión característica de hasta 3 metros.
El trabajo típico que encaja aquí es el que se hace en ciudad o junto a edificios: revisión de fachadas y cubiertas, seguimiento de obra en casco urbano, un rodaje con la calle cortada. Lo que complica el STS-01 no suele ser el vuelo, sino controlar el suelo: acotar la zona, asegurarse de que nadie ajeno entra y, en la práctica, llegar a un acuerdo con quien gestiona ese espacio. Es trabajo de preparación que no se ve y que se cobra.
STS-02: más allá de la vista y lejos de la población
Es el escenario de los trabajos lineales y extensos, donde tener siempre el dron a la vista haría inviable la operación:
- Permite volar fuera del alcance visual (BVLOS).
- El dron no se aleja más de 1 km del piloto si no hay observadores, o hasta 2 km si se usan observadores del espacio aéreo.
- Altura máxima de 120 metros.
- Sobre una zona terrestre controlada situada por completo en un entorno escasamente poblado.
- Con un dron de clase C6, con los mismos límites de masa y tamaño que el C5.
Aquí caben los tendidos eléctricos, los canales, las grandes fincas agrícolas o la obra lineal. Son los encargos que describimos en el oficio de las inspecciones con drones y en el de la topografía y la fotogrametría, donde el vuelo más allá de la vista aparece en cuanto el tramo se alarga.
Los dos, cara a cara
| STS-01 | STS-02 | |
|---|---|---|
| Visibilidad del dron | Siempre a la vista | Puede volar fuera de la vista |
| Distancia al piloto | La del alcance visual | Hasta 1 km, o 2 km con observadores |
| Entorno | Puede ser poblado | Escasamente poblado |
| Zona terrestre | Controlada | Controlada |
| Altura máxima | 120 m | 120 m |
| Clase de dron | C5 | C6 |
Qué te pide a ti como piloto
La parte del piloto se hace en tres pasos, y los tres los describe AESA en su página de formación en escenarios estándar.
Primero, la base de la categoría abierta. El examen STS parte de ella: con el certificado de A1/A3 el examen tiene 40 preguntas en 40 minutos; con el de A2, 30 preguntas en 30 minutos. Si aún estás en ese punto, en qué categoría de carné de dron necesitas lo explicamos desde el principio.
Segundo, el examen teórico ante AESA. Se inscribe uno en la sede electrónica y se examina en línea, con telemonitorización: cámara, micrófono y pantalla compartida. Hay que acertar al menos el 75 % de las preguntas y hay dos intentos por inscripción. La teoría es una sola para los dos escenarios.
Tercero, la formación práctica de cada escenario. Aquí es donde se separan: la práctica del STS-01 no te vale para el STS-02, y al revés. La imparten entidades reconocidas por AESA u operadores que hayan declarado ante AESA, con una evaluación continua que termina en la acreditación de habilidades prácticas del escenario.
Un detalle que se olvida: el certificado teórico no es para siempre. AESA tiene un procedimiento de revalidación de los certificados teóricos STS, así que conviene apuntar la fecha.
Si tenías un certificado STS-ES
Los escenarios nacionales españoles, los STS-ES, dejaron de servir para declarar operaciones: desde el 1 de enero de 2026 solo valen los europeos. AESA mantiene abierta la conversión de los certificados de piloto STS-ES a STS europeo, sin fecha límite. Si ese es tu caso, no empiezas de cero: en UMILES University hay un curso de conversión a STS-01 europeo para titulares del STS-ES-01, con una jornada presencial de vuelo con dron de clase C5.
Una teoría, dos prácticas
El examen teórico es común a los dos escenarios; lo que cambia es la práctica de cada uno. En el curso haces la teoría y las prácticas en nuestro aeródromo de Brunete.
Lo que le toca al operador y al dron
El piloto es la mitad. La otra mitad es de quien opera, que puede ser el mismo piloto como autónomo o la empresa para la que vuela.
El operador tiene que estar dado de alta como operador UAS y es quien presenta ante AESA la declaración del escenario que va a usar. La declaración es por escenario: declarar STS-01 no te cubre las operaciones de STS-02.
Y el dron tiene que llevar el marcado de clase que pide cada escenario. Las clases C5 y C6 están definidas en el Reglamento Delegado (UE) 2019/945, y entre sus requisitos está la identificación remota directa. Es el punto que más sorprende a quien llega desde la categoría abierta con su propio equipo: no vale cualquier dron profesional, vale el que tiene esa etiqueta. Antes de decidir el escenario conviene mirar qué equipo tienes, o qué equipo usa la empresa en la que quieres entrar.
Cómo elegir sin pagar de más
Con todo lo anterior, la elección se reduce a tres preguntas sobre el trabajo que quieres hacer, no sobre el curso.
¿Vas a volar en ciudad o cerca de gente? Entonces necesitas STS-01. Es el escenario del trabajo urbano, de la obra y de buena parte del audiovisual.
¿Tu trabajo se mide en kilómetros? Líneas, canales, fincas, obra lineal. Entonces STS-02, porque sin volar más allá de la vista esos encargos no salen a cuenta.
¿Las dos cosas? Es lo habitual en empresas de inspección y en operadores que no quieren rechazar trabajo. Como la teoría es común, sacar los dos cuesta sobre todo la práctica del segundo escenario.
Y hay una cuarta respuesta posible: ninguno de los dos. Si tu operación pasa de 2 km, de 120 metros, sobrevuela personas ajenas o usa un dron de más de 25 kg, ningún escenario estándar la cubre y hace falta una autorización operacional. Ahí la gestión de permisos UAS es el oficio que desbloquea el proyecto.
Cómo lo preparamos en UMILES University
El curso de certificaciones STS prepara los dos escenarios a la vez e incluye la formación de categoría abierta. Son 60 horas de teoría en línea, una sesión presencial para resolver dudas antes del examen práctico y una jornada de prácticas de vuelo en nuestro aeródromo de Brunete (Madrid), con el material puesto por nosotros.
Si todavía no tienes claro si los STS son tu siguiente paso o te conviene otra especialidad, en qué curso de drones necesitas según a qué te quieras dedicar están todas comparadas.
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